
Me gusta desaparecer, pues es así como de veras existo.
Me gusta tener la sensación de que no existo del todo, de que soy un punto invisible en un párrafo con un montón de pausas; esconderme detrás de un libro y parecer que me he fugado ( y en verdad lo hago, fugarme lejos; a otros mundos, otros cuerpos, otras vidas...).
Me encanta esconderme de todo y de todos y refugiarme en mi propio mundo; de palabras, de amores, de preguntas retoricas, de respuestas, de hallazgos, de comienzos, de finales...
Me gusta desaparecer del mundo y pensar que carezco de importancia, que no soy si no lo que se ve, sin profundidad; tener la posibilidad de mimetizarme en otra persona, cosa, estado de animo o inquietud que no sea yo.
Ser un punto y aparte, no un punto y final.
No me gusta demasiado destacar por encima de alguien, no me gusta que me imiten ni que intenten parecerse a algo o alguien que no son, ni por supuesto, que intenten crear en mi a otra.
No me gusta que piensen que sé más (aunque por otra parte, no soporto las patadas que algunos incultos con complejo de camaleón dan al vocabulario) de lo que realmente sé, por una parte porque me hace sentirme absurdamente estúpida y por otra porque las expectativas no son mi fuerte.
No me gusta que se me vea demasiado, ni hablar con palabras de frente ni detrás, que me digan lo que tengo que hacer y lo que no, que me quieran educar de una forma para que deje de ser de otra...
Hay muchas cosas que no me gustan, pero lo que de verdad me encanta, es refugiarme tras un libro.
No sé que haría si me quitasen la capacidad de leer, probablemente perderme a mi misma en uno de mis miles de laberintos; cómo me pasa con las palabras, que me pierdo.
Tengo uno y mil sueños que cumplir; si no fuese por todas las veces que me he escudriñado bajo uno u otro libro, no tendría la capacidad que tengo para poder soñar :)
La emperatriz de los sueños
P.D: Esta noche quiero desaparecer y encontrarme en tí :)