viernes, 30 de agosto de 2013

Otoño



El verano casi ha terminado y pronto llegará el otoño, caerán las hojas y los árboles se travestirán, convirtiendo el verde en amarillo y el amarillo en marrón.  
El aire se llenará de humedad y abriremos los paraguas que tarde o temprano se llevará el viento. Y entonces empezará un nuevo ciclo, muy pronto, que durará unos meses o quizá, según con que ojos se mire que cambiará las cosas para siempre. 

Con el otoño vendrán nuevas responsabilidades, más adultas... y las películas de Bridget Jones y Planes de Boda se quedarán de lado. 

El tiempo pasa, de eso no me cabe duda, no obstante, me siendo estancada en las mismas dudas de siempre. Pienso que mi madurez pende de un hilo tan invisible que, sencillamente, es inexistente mientras sigo siendo la chiquilla inmadura de siempre. 

Este verano ha sido un verano intenso. He llorado largas noches y me he atormentado largos días, total para seguir en esta inercia, porque sí, es inercia, que me lleva hacia adelante, porque no se puede ir hacia atrás. 
Y aunque los árboles muden sus ropajes yo sigo vestida con mis miedos. 

De todos modos, algo he cambiado. Cometo las mismas imprudencias de siempre, quizá, pero algo dentro de mí tiene que ser distinto. A la fuerza debe de serlo. ¿El qué? bueno... de eso ya no estoy tan segura. 

Creo que durante años me autoconvencí de que había llegado a un punto tal de comprensión de mi propia persona que ya no podría llegar a conocerme más ni mejor; sin embargo me he dado cuenta de que esa persona que a los once años se proclamo íntegra, ya no existe más. Ahora soy una yo distinta, más adulta, más asustada.

Ojalá en la vida las cosas fuesen como en las películas "sentimentaloides" que tanto me gustan. Pero creo sinceramente que parte de su éxito reside en que el final llega justo al principio, en el "happy ever after" y... ¿qué hay después?
La convivencia es la parte que se suprime en esas películas, porque nadie quiere ver los problemas reales. Para eso ya están las experiencias propias. 

No sé... creo que tengo ganas de que llegue el otoño, porque me gusta el olor a tierra mojada y los colores amarillentos de los árboles. 
Me gusta que llueva aunque se me rice el pelo (y eso me desquicia) y me gustan las botas que tengo cuando pisan las hojas mojadas. 
Me gustan los helados cuando hace frío y aunque octubre ha sido siempre un mes que no me ha llegado a gustar del todo,con el tiempo se ha convertido en en un mes de bellos recuerdos, que ahora me sacan una sonrisa un tanto melancólica. 
Me gustan las patatas fritas entre hojas de estudio, aunque no soporto tener que madrugar. 
Pero... no sé, me gusta la magia del otoño y los cambios y las decisiones, sean acertadas o no, que me depararán. 

La emperatriz de los sueños (con una felicidad melancólica)


lunes, 26 de agosto de 2013

hoy

Hoy me siento triste
Hoy siento que algo ha cambiado. Sólo hoy, sólo un momento... pero algo. Quizá el que ha cambiado eres tú. Puede que quien esté cambiando sea yo.
Pero algo ha cambiado, y se nota tan triste, tan vacío, tan solo...

Y son sólo tres palabras, que retumban, que hacen eco. "Qué ha cambiado?" Hoy, ayer, mañana... ¿Cuándo?

Hoy me siento triste
Tremendamente triste y no sé qué hacer para remediarlo. No sé que hacer para acabar de sentirme bien, porque la felicidad es tan frágil a veces...

y hoy quiero llorar de tristeza.

Hoy me siento triste
Hoy algo ha cambiado


martes, 12 de febrero de 2013

Es un comienzo... jajajja

Dicen que para encontrar tu vocación debes imaginarte haciendo algo, y pensar después si lo harías por el mero placer de hacerlo, sin remuneración alguna. 
Personalmente sólo me vienen a la cabeza dos cosas que podría hacer, simplemente por la sensación de bienestar que me aportan. 



La primera, y admito, se me ha ocurrido mientras comenzaba a redactar estas tímidas palabras; sería ayudar a los más desfavorecidos. Suena a cliché, pero no suelo quedarme estancada en los formularios de cortesía o las actitudes socialmente aceptadas. 
De hecho, tras deliberarlo durante largo rato (unos cinco minutos para hacerle honor a la verdad), he decidido que si mi futuro no está en la publicidad (impelida por mis notas) lo estará en la educación social, de la cual, poco o nada sé. 
Pero deduzco por educación y social, que tiene que ver con educar y ayudar a todas esas personas que tienen problemas, y creo personalmente que ayudarlas a salir adelante es una buena acción, y que como las buenas acciones me reconfortará en un futuro. 
Aunque (me conozco bien) sé que ciertas situaciones  si son impactantes me dejarán marcada, pero también creo que esas marcas son una buena oportunidad para crecer como persona y para auto-realizarme un poco. 
Sea como fuere, el caso es que ayudar a los demás me hace sentir bien, sin ánimo de lucro (aunque, es cierto que el sentimiento de bienestar puede y de hecho es, un lucro, rallando ya la filosofía y la ética. Aunque ese ya es otro tema en el que no voy a entrar, al menos de momento). 
También es cierto que tratar con personas tiene sus inconvenientes, porque las personas en las que pones una esperanza (porque a fin de cuentas, esperas de ellas más de lo que pueden dar) al final pueden defraudarte, pero me he prometido que no iba a hablar de este tema, y voy a ser fiel a mi palabra. 

...Aquellos que poco te valoran, poco valor merecen. 

La segunda cosa que me viene a la cabeza, y es la que me ha impulsado a desempolvar este diario, es la escritura
Siempre he tenido claro que podría dedicarme a ello gratis, por puro placer. 

Aunque por desgracia últimamente se me ha olvidado esta lección que hace muchos años aprendí simplemente por instinto. Y es que a veces creo que era más feliz=) escribiendo cuando no tenía porqué de hacerlo. Cuando lo que me impulsaba era simple y llanamente el placer de hacerlo. 
Y eso se me ha olvidado durante demasiado tiempo... por eso mis letras son tan carentes de alegría, tan carentes de entusiasmo... por eso las palabras ya no me liberan.

Durante un tiempo escribía por el mero echo de que sentía la necesidad de hacerlo, como un deber impuesto... ¡NO PODÍA ABANDONAR MIS BLOGS!
Entonces vino la carencia de emoción, el arte por el arte (mi Romanticismo personal), las palabras vacuas llenas de florituras y amalgamas. 
Después vino la pena y el desuso... y con ella se fueron todas mis manías, mis ganas de seguir luchando por algo que me llenaba y ya no me llena... 

Y aún así, la primera cosa que viene a mi mente es la escritura . Porque aún hoy atisbo historias dentro de mí, historias a las que les gustaría ver la luz... pero tengo que reaprender, que no son historias para ti  o para esa mujer que me podría leer sentada en la cocina. Que no son historias para un anciano en un bar o una adolescente enamorada del aire... Que son historias por y para mi... que son historias para ellas mismas. Que mis personajes se crean (y se creen)  por y para ellos mismos... 

Por eso ahora mismo, creo que necesito encontrar un equilibrio perdido, entre mi yo particular y los miles de yo's que anidan dentro de mí. Porque...

... "Writers aren't exactly people... They are a whole bunch of people trying to be one person"- F. Scott Fitzgelrald

lunes, 31 de diciembre de 2012

La espalda del 2012


Este año han pasado muchas cosas; como en todos.
Ha sido un año que brilla por su ausencia (de mí).
Entiendo que ha sido un periodo de reflexión, de decisiones buenas y malas, de aciertos y errores. De no trascender nunca y ser siempre fiel a una misma (o quizá no serlo nunca). Un año para aprender a valorarse, entender que da igual lo que digan los demás; de afrontar las cosas, buenas y malas.

Este año he aprendido, he reído y he llorado como nunca. He conocido, lugares, canciones y personas increíbles. He sonreído de verdad y he fingido sonrisas de cristal. He encontrado personas que me enriquecen y he dejado marchar a aquellos que no me hacían bien. He redescubierto quien soy, me he redefinido y he aprendido de mis debilidades. He saltado, he caído... pero me he levantado... Este año he vivido grandes cosas. ESTE AÑO HE VIVIDO A LO GRANDE.

Este 2012 ha sido un año lleno de sorpresas.
En realidad no me imaginé que estaría en la situación en la que me encuentro ahora mismo, ni que decir queda que no pensé que a mi lado estarían las personas que hoy me parecen tan importantes.

Me he dado cuenta de que meros conocidos han terminado siendo para mí personas esenciales, y que, esos amigos que creía estarían allí siempre, ya no son sino un recuerdo. Dos personas que se conocieron muy bien (o quizá, que comenzaron a conocerse demasiado tarde)...

Así que termino el año FELIZ. Me he pasado muchos meses pensando, y al final me he dado cuenta de que es inevitable luchar contra el destino, que errores cometemos todos.

Primeros besos, rupturas, amigos y quebraderos de cabeza, quesisíquesino... pero agradecida...

Por que  valoro muchísimo a mis padres que son mi apoyo moral. Por todas esas lágrimas de hielo y de fuego que han recogido, por todas esas sonrisas que han sembrado, por todos esos consejos que me han regalado y por todo ese amor que me brindan. Por todo lo que me habéis dado siempre...

A mi mejor amiga porque ¡la quiero! Por que es mi otra mitad, que me hace reír con sus locuras, con sus miles de ideas absurdas. Por lo blandita que es aunque a veces, se comporte como si todo le importase más bien poco... pequeña, yo sé tu secreto, y eres hermosa, por dentro y por fuera. Eres un trozo de pan, te mires por donde te mires. Espero que cometamos muchas más locuras juntas y que sigas estando ahí como hasta ahora, para  abrazarme siempre que te necesite...

A mi pareja... ¡que raro se me hace decir eso! Así que... a mi mejor amigo. Por que no sé lo que ocurrirá, pero me alegro de que sea lo que sea esté ocurriendo. Por que sabes que me haces sentir bien, porque el tiempo cuando estoy contigo pasa rápido y todo lo malo que ocurre, deja de importar por unos segundos. Por que sé que por encima de todo tengo un amigo en ti, que me escucharás siempre que lo necesite, que me abrazarás y me dirás que todo irá bien aunque ni tú te lo creas. Porque sé que me harás sonreír aunque tú estés peor que yo... porque me he pasado todo el puto año pensando en ti y eso tiene que significar algo... porque sí y no hacen falta más motivos.

A Lida, porque ha escrito un libro fantástico (que tenéis que leer sí o sí porque para algo habéis sobrevivido al fin del mundo) y porque para ella ha tenido que ser un buen año. Porque es una persona bellísima que ama a sus hijos con locura y que, le pone muchísimo amor a todo lo que hace. Conocerla ha sido muy bonito, y me quedo con eso (y con todas las veces que hace que me sonroje. ES UN SOLETE!)

Y a todos los demás (porque si sigo así ¡me darán las uvas! (sí lo sé, SOY UNA SALADA... jajajajajaj)); a todos los que habéis estado ahí en mayor o en menor medida. A los que me escucháis aunque sea esporádicamente (iMad, puedes darte por aludido) enserio, sois geniales. Os agradezco todas las palabras, los gestos... las veces que me habéis hecho sentir bien (a eso se le llama reconfortar. GRACIAS POR RECONFORTARME). Eso tiene que ser que de alguna forma, sois especiales, y es increíble contar con personas que aunque a veces no estén físicamente a tu lado, sabes que no te abandonarán...

Gracias, por éste 2012 que ha sido maravilloso, aunque no haya sido perfecto... pero creo que ha sido un año memorable. Estoy tremendamente contenta, y espero que este 2013 sea un año tan increíble como éste que hoy se nos va para no volver...
Deseo que la felicidad nos inunde a todos y que los sueños se hagan realidad. Os recomiendo encarecidamente QUE LUCHÉIS por lo que os importa, porque no hay otra forma de conseguirlo...

Creo que queda poco más por decir... espero que los buenos momentos le ganen la batalla a los malos y que esas personas a las que tanto quiero sigan a mi lado por mucho tiempo. Creo que no puedo pedir más de lo que tengo... Así que gracias y ¡OS DESEO UN FELIZ 2013 A TODOS! y como último consejo del año ("ya sabe usted mi dicho, tarde pero a tiempo"): ¡NUNCA, NUNCA OS DEIS POR VENCIDOS!

¡FELIZ AÑO NUEVO y feliz (post)navidad!

La emperatriz de los sueños

P.D: Al final no hice ninguna lista de objetivos ni nada... no lo recordé jajajajjaajajajaj


lunes, 19 de noviembre de 2012

Juego de dos


Dicen que no hay que rendirse, que el comienzo, es siempre la parte más difícil, y yo supongo que es cierto, porque, la verdad, no tengo ni idea de como empezar a escribir. Creo que hace tanto que no lo hago, que se me ha olvidado cómo hacerlo.

He estado (y sigo estando) atareadísima, si no es con los exámenes, con los mil y un quebraderos (que, para que engañarnos, todos se remontan al mismo quebradero, que, en resumen, no resulta ni quebradero ni nada) de cabeza (o corazón (puestos a ser ñoños)) que me vengo trayendo de un tiempo a esta parte.
Pero me apetecía escribir (y ya lo anunciaba en twitter hacía poco más de una semana), pero hasta ahora, no he podido hacerlo, pues, el tiempo que ya de por si era poco para mí misma, es ahora mucho menor,compartido entre dos :3

Vale, sí, lo sé... Soy una blanda, pero siempre lo he sido (asumámoslo), aún así, estoy feliz porque creo que a lo largo de este año, he aprendido un montón de cosas, ya no sólo sobre la vida (que parece así como muy filosófico) sino (sobretodo) sobre mi misma.

He aprendido que si alguien te importa hay que demostrarlo; que sólo con palabras no vale. Que es cierto que necesito de palabras para seguir viviendo, pero que con eso, a veces no es suficiente.
He aprendido que si alguien te quiere te busca, y si no lo hace, no te quiere, aunque la paciencia también tiene su límite y hay juegos que se juegan entre dos.

Que los miedos, se vencen enfrentándote a ellos, y que después siempre hay algo mucho más bonito; que :" Me he dado cuenta que he tenido tanto miedo de las cosas malas, que me he perdido las buenas". y no voy a permitir que el miedo me pueda, que evite que sea feliz, porque he aprendido que a veces merece la pena luchar, y que lo que tenga que venir vendrá.
Que hay que disfrutar del camino antes de llegar a la meta.

Durante estos meses he aprendido, que lo que tiene que pasar pasará, y que no importa cuánto o cuán fuerte intentes luchar contra ello, que si está escrito que ocurrá ocurrirá y que si dos personas están destinadas a estar juntas encontraran la forma de estarlo: " Es inevitable.. aveces, sin un "cómo" ni un "porqué" las cosas, simplemente, suceden"

Y por fin, me he dado cuenta, de que lo más alto a lo que podemos aspirar es a ser felices, y que a veces merece la pena arriesgarse para serlo, porque, como alguien me dijo alguna vez: "Quien no arriesga no gana"

Y ahora, no sé cuanto durará esta nueva etapa de mi vida, pero, creo que no me importa, simplemente quiero disfrutar porque estoy feliz y porque los momentos perfectos sí que existen.
Son esos momentos inesperados, esos que te sacan una sonrisa o que te hacen suspirar... y yo estoy tan llena de momentos perfectos... siempre me viene a la cabeza la imagen de un beso, un beso perfecto. Ciertamente, creía que eso no existía, pero puedo asegurar que sí, que hay besos que te dan ganas de gritar tan fuerte y abrazar a todo el mundo que lo único que te lo impide, es quizá, el atisbo de cordura que aún te queda (pero la sensación... es increíble)

Me siento feliz, de verdad, aunque escribo en un día en el que las cosas no me han salido del todo bien,  pero, me siento contenta y positiva, y creo que las cosas irán bien de ahora en adelante, y que lo que me traiga el porvenir va a ser algo inesperado pero enriquecedor.

Así que sólo me queda dejar colgando del hilo de mis vaivenes, la promesa de que escribiré más adelante (espero que pronto) y el intento de escribir quizá algo más profundo, un poquito de introspección.

Pero de momento...
me quedo con la sensación de un beso perfecto :3



martes, 25 de septiembre de 2012

Simplemente escucha lo que tengo que decir

No tengo ni idea de como comenzar... no nos engañemos.
Puedo partir de esa base (aunque va a acabar siendo una premisa), "no nos engañemos". Y es que, acabo de terminar de devorarme (no literalmente) "Just listen" que, si me permitís comentarlo, ya lo dice todo.

Párate a escuchar, no hay más...

Así que, he venido a darme un repaso y a dejar de preocuparme sobre lo qué es potable y lo que no, porque a fin de cuentas, escribir siempre ha sido una manera (quizá la única que he tenido) de ser sincera conmigo misma.

Hace un par de días intenté escribir una entrada con el móvil, pero fue un desastre total de frases tristes e inconexas (la tristeza era de mi propia cosecha, la incoherencia un añadido del móvil). Pero hoy estoy positiva, porque he decidido dejar de engañarme y comenzar a ser sincera (como antes; cuando tenía diez u once años (antes de que comenzase a complicarse mi vida realmente (aunque me imagino que es lo de siempre y lo que dice todo el mundo... aún así, los problemas de uno siempre son total y absolutamente "transcendentales (entre comillas, claro) para uno mismo)) que no dudaba en decir lo que pensaba, cuando soltar un: "yo no miento" no era una mentira. Ahora (y me doy cuenta después de años) lo es... y me niego a ser parcialmente sincera. Porque es posible (o factible al menos) que mis quebraderos de cabeza, vengan, precisamente, de esa pelota en el tejado ajeno y ese ovillo que se ha ido haciendo más y más grande con el tiempo).
Aunque sé que no es fácil, porque al final, una se vuelve cínica (en su justa medida (no penséis que soy una neurótica que finge cada vez que le hablan... no es el caso, prometido)), al menos un tanto, y aprende a justificar cada movimiento, como en una partida de ajedrez (y sin saber jugar, como es mi caso) con esos peros que terminan siendo un: "no lo hago porque soy una jodida cobarde". 

Pero poco a poco (no pensemos en conquistar Roma en un día) voy a intentar volver a las raíces de la sinceridad infantil, porque, con "Just listen" he aprendido que las verdades duelen a veces... las mentiras (o verdades a medias, por muy piadosas que sean) duelen siempre. 

Mi primera tarea, supongo, es sincerarme conmigo misma, y responderme con sinceridad a todas las preguntas que aún hoy me sigo haciendo. Si no confío en mí, entonces, no puedo pretender confiar en los demás... Sería un poco absurdo (y yo peco de absurda constantemente).

Por otro lado, querría comentar que en mi vida "todo va bien". Pero bien es una palabra carente de matices, como pueden ser la palabra espléndido (que tiene un cariz mucho más positivo y bien aventurado) o la palabra insuficiente (que significa que algo falta. Que se necesita de un más (de una motivación, un plus o algo similar))
Por eso... definiría mi situación actual como confusa. 
Por una parte, adoro a mis amigos ( y aunque puedo contarlos con los dedos de una mano, soy plenamente consciente de  la fe ciega (aunque a veces no tanto... ¿Porqué no me atreví a contarle a... ella, lo que había ocurrido la noche del sábado y la conversación posterior?) (ahora iré a ello...) que deposito en ellos). Sé que puedo contarles lo que quiera, que ellos estarán ahí para ayudarme, siempre, sin juzgarme demasiado duramente.
Por otra parte, tengo la constante sensación de no haber terminado de saldar mis cuentas con el amor, aunque hoy no quiero centrarme en esto... siento que es mi pendiente constante (y aunque no me refiero a una cuesta, sino a un continuo, podría decir que, en cualquier caso, también es algo que me supone un esfuerzo casi físico (como el de subir una cuesta)) y... luego están los estudios, que, pese a las promesas que le hice a él, los tratos y las palabras (que se lleva el viento), se encuentran en un segundo o tercer plano que pronto comenzaré a teñir de alarmante (Ahora borraría lo de alarmante, porque sé que una buena amiga Colombiana me va a reñir en cuanto lo lea. A ti, Dulce, tranquila que te aseguro (y puedes creerme porque me he tomado enserio lo de ser sincera paulatinamente) que no tendré problemas a pesar de mi falta de atención).

Así que continuando con mi nueva neura, puedo decir que siento que mi vida va a tomar un cariz muy positivo y que, pese a todo, me siento entusiasta y positiva (que dista mucho de mi carácter a lo largo de estos últimos meses)

Bueno... para finalizar (me doy cuenta de lo diferente que es esta entrada a todas las anteriores... parece tan infantil... y sin embargo, creo que es la más personal (entendedme, no en el sentido estricto de la palabra, sino más bien en el sentido de ser la más sincera, sin peros o verdades a medias... sin frases que-no-puedo-decir-porque-estoy-demasiado-asustada-para-hacerlo)), como lo prometido es deuda ( y también porque debo sincerarme conmigo misma)... me pregunto porqué no pude confesarle a mi mejor amiga la conversación que mantuve con él, el domingo de madrugada.
Para empezar, creo que en parte mi negativa (y mi posterior propuesta de que se lo preguntase ella misma a él) se debe a que estaba casi completamente convencida de que él no diría nada. Fue una conversación de estas en las que es más importante lo que está escrito entre líneas que la conversación en sí, y, realmente, me impactó muchísimo que me expusiese todo aquello que yo misma me había convencido de que tarde o temprano ocurriría. Pero supongo, que por mucho que la esperes, la realidad no deja de ser real (y por tanto, palpable) y que quizá por eso, a pesar de todo es capaz de sorprenderte. Para mí fue como un balde de agua fría... Inconscientemente, él, me estaba escribiendo todo aquello que yo misma había escrito antes (en otro papel y en otro contesto) y me estaba pidiendo, esta vez sí, una reacción... la que fuera. 

Y no sé, supongo que en realidad no quería compartir esto con mi mejor amiga.

Y es que no siempre se está preparado para compartirlo todo, y yo, a lo largo de los seis - siete últimos meses, me he acostumbrado a callarme demasiadas cosas... y las suposiciones son siempre muy atrevidas...

La emperatriz de los sueños (que está realmente contenta de haber vuelto, con una entrada tan... juzgarla vosotros mismos y me decís :P)

jueves, 2 de agosto de 2012

Smile... why? just you can!



Iba a escribir sobre el monumental cabreo que me he cogido después de mi intento fallido (de casi una hora) de pintarme las uñas para acabar desistiendo y cortándomelas, con la promesa de dejar de hacer "estas gilipolleces" por un buen tiempo. Pero pensándolo bien ya no estoy enfadada ni tengo intención de estrangular a nadie; no obstante me siento en paz conmigo misma.

Y creo que sencillamente por esto ya no escribo, porque no tengo nada que decir.

Me sentó realmente bien hablar de nosotros, como lo hiciera aquí (aunque me pasé varios días con sensaciones más que extrañas y conocidas, que sin lugar a dudas eran: miedo, miedo y más miedo, que tanto asco me da y que tan poco me deja comer...) sin tapujos y con total confianza,contigo.
Creo que me liberó que me contases tus dudas y que, hablándote pudiese disiparlas, porque ambos estábamos atrapados en un pasado, que, quieras que no, pasado está.
Por eso mismo creo que he llegado a mi conclusión final, a mis conclusiones finales.
Me ha costado mucho tiempo descubrir (o acercarme) lo que siento y qué me oprimía tanto y ahora que por fin, tengo la sensación de haber recuperado mi mundo, me he quedado sin nada que contar.

Sé cómo soy, y que mis entradas anteriores a ti eran literarias y al menos en el sentido estricto de la palabra, puramente poéticas, y que si me costaba tanto escribir, era, quizá porque no tenía nada que contar.
Después llegaste tú, pusiste mi mundo patas arriba (tal y como te confesé a ti, aunque, lo hice sin dobles sentidos que particularmente, ahora, vienen de fábula) y te adueñaste de mis pensamientos y de mis más íntimos sentimientos.
Pero, precisamente porque sé cómo soy, me veía (y sigo viéndome) incapaz de escribir sin tapujos, con el escudo que provoca el anonimato, precisamente porque no puedo llegar a ser totalmente anónima, y quizá también por eso nacieron también, mis miles de borradores que nunca verán la luz.

Y es que últimamente (obviando el hecho de que escribo menos) escribo para mí y no para los demás, y quizá ahí radica el cambio más vistoso.
Ya no puedo hablar de historietas de una chica que se va a la playa y se chamusca al sol (sí, efectivamente... ) simplemente porque para mí eso ha pasado a un segundo plano, y mi incertidumbre a concluido por fin.

Quizá os preguntéis (si es que en algún momento alguien desconocido me ha leído, por la casualidad que sea(porque a veces el destino es muy caprichoso, si no, que me lo digan a mí)) cual ha sido mi decisión, y que voy o no voy a dejar de hacer, pero (y aunque no soporto los libros que dejan un final "a imaginación del lector") creo que no voy a decirlo, precisamente porque no sé que ocurrirá entre nosotros dos.
Sé que siento algo especial por ti y aunque sea incapaz de definirlo, en el fondo, eso ya no me importa.
Sé que me importas tú y que te necesito conmigo, que me gustan nuestras interminables charlas y que he encontrado un compañero en ti. Un gran amigo... y no sé, sinceramente, si algún día (lejano o no) llegaremos a ser pareja o lo que sea, pero en este preciso momento, creo que no me importa tanto como el hecho de querer tenerte aquí conmigo, de la manera que sea. Me gusta que me hagas reír...

Recuerdo que al principio de toda esta cháchara, y de todos mis desvaríos (de mis " que si sí que si no" como los llama mi amiga Dulce) dije que quería ser egoísta contigo, aunque no fuese justo. Que deseaba que me perdonases y pudiésemos seguir formando parte de la vida del otro... y asombrosamente ¡lo hicimos! y es algo que de veras me importa y que te agradezco de verdad (ojalá pudiese ser más explícita... pero hay sentimientos y pensamientos también, que me reservo para mí y la intimidad de mis noches).
En el fondo, no sé si mi error fue tal, si jugamos mal las cartas o que no era el momento... o qué se yo.

En cualquier caso me alegro de que estés ahí... y te lo dije a ti (que es lo que cuenta. Con que lo sepamos ambos, me doy por satisfecha), formas parte de mi vida, y eso está bien. Claro.

Y volviendo a mis cabreos inexistentes, creo que debería decir que es posible que no escriba en un tiempo (como vengo acostumbrando) y que (a los que me leáis) no me matéis mucho, porque seguiré escribiendo, pero, francamente, últimamente necesito hacerlo para mí. En privado. Espero que podáis comprenderlo y que esperéis a que desvaríe de nuevo (seguro que es más pronto que tarde, ¡conociéndome!)

Así que... prometo traeros sueños rotos e inconclusos y promesas vacuas pero llenas de mi (y mi aura que es una caca encantadora), un besito enorme (que hoy estoy super conectada a vosotros y por eso, esta entrada no se parece en nada a las anteriores) a todos vosotros.

La emperatriz de los sueños (de 5 años de edad para arriba)