Mostrando entradas con la etiqueta secretos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta secretos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de junio de 2012

Shh...



Hay cosas que mis manos no pueden teclear, palabras que no puedo decir.
Hay cosas que me dan tanto miedo como gritar en medio de una ciudad llena de gente.
Hay cosas que me enajenan y otras muchas que me atemorizan.
Hay cosas que significan tú, y otras que significan yo contigo o sin ti.

Intento hablarte de todo esto pero callando, te guío para que comprendas que quizá son más importantes mis silencios que mis palabras...
Entiende que no puedo evitar buscarte, y sé que en el fondo, tu estás tan unido (o más) a mí como lo estoy yo a ti.
Porque tienes razón cuando dices que "hace ya tiempo de aquello" y "quizá antes dolía hablarlo, pero ya... creo... que no. Ha pasado casi medio año".

Quizá sea verdad que han pasado los meses y que yo sigo estando en este punto intermedio (en standby) y que me niego a ser valiente de una vez por todas.
Sí, puede que eso sea cierto, pero no me digas que ya no duele... Yo sigo siendo incapaz de hablar "de lo que ocurrió entre nosotros" sin sentir que algo dentro de mí a cambiado. Sin sentirme injusta, sin sentir que te estoy hiriendo...

Porque es verdad, es verdad quizá que la nuestra es una relación encantadora, pero, claro que duele... y en el fondo siempre he creído que te duele mucho más a ti que a mí.
Los silencios duelen, y nosotros (siempre) callamos.Porque si somos (al menos yo lo soy, y sé que a ti también te cuesta, aunque tú seas mucho más valiente que yo) incapaces de hablar de lo que sentimos el otro, es simple y llanamente, porque lo que sentimos no significa nada o lo significa todo (como es mi caso).

Y sé que eres incapaz de comprender mis palabras a medias, las miles de veces que he intentado explicarte cómo me siento, con esos "casos hipotéticos" que no lo son tanto.

Y también sé cómo te sientes tú, y que tarde o temprano te cansarás de esperarme.
Pero hay cosas que no puedo decirte, hay cosas que siento y no puedo comprender, hay cosas que sólo podremos saber tú y yo...
Tú y yo...

Porque siempre se ha tratado de ti, de lo muchísimo que me cuesta no sentirte, de lo muchísimo que sufro si tú sufres.
De las veces que lloro porque te hacen (o te hice) daño y de lo mal que llego a sentirme cuando tú te sientes mal.
Se trata de lo feliz que me hace tu felicidad y lo desdichada que me hace tu desdicha.

Siempre se ha tratado de como me haces sentir, y cada vez se trata más y más de eso...
De mis borradores, de mis miedos, de mis dudas.. de ti... de mí...


La emperatriz de los sueños (que empieza a pensar que escribe entradas basura)(pero que tiene que escribirlas u.u!)

jueves, 20 de enero de 2011

Sonrisas carmesí, secretos y un mundo entero



¿De qué color es la risa?, la mía de color carmesí.

En la risa se esconden los secretos más profundos del alma; una persona que no sabe reír quizá sea porque no tiene absolutamente nada por lo que vivir, nada que ocultar.

¿Qué es un secreto?. Un secreto es aquello que no le contarías a absolutamente nadie, de esa forma, ¿Cómo esperas que guarden tu secreto si ni tu mismo fuiste capaz de guardarlo?.

Mi corazón esconde secretos que nadie nunca llegaría siquiera a imaginar, sueños efímeros que a pesar de todo duran una vida, sonrisas y lágrimas que una vez brotaron dentro de mí, secretos de suspiros, secretos ocultos. Secretos.
Mi risa desvela todos y cada uno de los secretos, quién sabe, quizá no sepa callarme; es por eso que sólo hace falta mirarme para ver que soy feliz (después de muchas lágrimas derramadas), ¡soy feliz! y no me avergüenza serlo.

Tengo hambre de sonrisas, de mundo... y quien carece de ese hambre, carece de una parte inmensa de sí mismo.
Tengo ganas de extender los brazos y gritarle a la luna, pero luna llena hubo ayer, y yo me la perdí, una vez más por pensar en el "amor". Pero la luna es para soñadores, y el cielo para todos aquellos pequeños grandes sabios.
Tengo hambre, tengo sueños, secretos, risa...

Lo tengo todo, pero soy egoísta, porque quiero más.

Quiero hacer realidad mis sueños secretos, tener entre mis brazos el cálido aroma de tu ser, tener en mi mano tu caricia.
Quiero arroparte por las noches, quiero discutir.
¡Quiero seguir viviendo!
¡Quiero gritar!
¡Quiero cantar a voz en grito!

Y lo mejor de todo es... que ya perdí el miedo a hacerlo