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domingo, 25 de septiembre de 2011

Porque...


El calor fluye por mis venas, me asfixia y me envenena, quizá porque subo corriendo hacia el cielo, buscándote a ti.

Porque después de un instante, todo ha vuelto a ser como siempre; sin importar el olor a tabaco o las repentinas borracheras, sin preocuparnos de tus historias de mitómana confundida.

Porque era como cuando eramos niñas y aún no estábamos las tres juntas, porque entonces, en la sala de estar, revoltosas en el sofá, con él en medio, todo era tan simple como soplar la vela y pedir el deseo, al fuego, que nunca nos llegó.

Porque sigue siendo como cuando nos ahogábamos de risa, sin importar cuantas veces nos ahogamos ahora boca abajo y en mis brazos. Porque tú me proteges de los peligros que no existen, mientras yo me enfrento a los reales; a mis fantasmas de Gaudí.

Porque sigo sin saber montar la escultura de mi destino sin idealizar mi futuro inventando, Porque al fin he aprendido a hacer lo que no supe de niña. Porque aprendí a soñar con él sin alejarme de vosotras, que fuisteis mi centro.

Porque sigue existiendo el maldito karma, concentrado en nuestras sonrisas.
Porque de vez en cuando sigue siendo como cuando yo no supe que hacer, y deseaba acabar con todo, y tú estabas allí para decirme: "Hoy me escondo en mi maldito cubo de la basura, para no verte más amor"

Porque aunque hemos vivido, tanto y tan poco, sigue siendo como cuando aprendimos andar.
Porque al fin y al cabo, nuestra vida es un camino de pasos infinitos, en el que nos encontramos la una con la otra.

Porque hoy seguimos siendo las niñas de siempre, aunque ahora todo haya cambiado...

La emperatriz de los sueños

domingo, 22 de agosto de 2010

Mis seis ángeles


A ti, que hiciste de mí fuerza, llanto, risa, dolor, angustia, reflexión... amistad:

Esta es probablemente la primera carta que escribo, la más sencilla y compleja, la primera aunque no la última.

No sé que decirte, si todo está dicho. Decirte que te quiero, sería en cualquiera de los casos demasiado poco, demasiado frío, demasiado impropio. Sin embargo, no sé como expresar, que cada día, cada hora, cada segundo... Siempre, nuestro tiempo se hace infinito, liviano.

Las risas son fáciles, la realidad incluso es sencilla a tu lado; contigo no me cansa caminar, no me cansa decir lo que pienso, lo que siento, a quien admiro, en que creo... contigo todo fluye.

Contigo, siempre hay felicidad, incluso cuando lloro, cuando lloras, cuando lloramos... estar unid@s hace de nuestra amistad un regalo humilde y valioso, un tesoro el cual preciar.

Cuando andamos por las calles, dejando sorprendido a más de uno, preguntándose: "¿De donde han salido?", cuando nos volvemos loc@s sin parar de sonreír, cuando nos paran para preguntarnos:"¿estaís bien?"

Cuando bailo, cuando río, cuando hago chistes malos, cuando lloro, cuando me siento sola, cuando solo tengo ganas de salir huyendo, cuando hay problemas, cuando no los hay... siempre estás tu ahí, bailando, riendo, escuchando, consolando, acompañando, dándome la mano, solucionando, creando...

Siempre, en nuestro tiempo eterno, amig@ estamos junt@s, te quiero, (¿ves? esas dos palabras suenan vacías), como expresarlo... ya se!

Tú y yo

Gracias por ser quien eres.

Gracias a mis seis ángeles :)

La emperatriz de los sueños

jueves, 19 de agosto de 2010

Vuelta a la rutina + mensaje para ani



Al final pasó el fin de semana

Al principio estaba desorientada. Como si aquél halo polvoriento envolviese también mi mente, como si en mi casa todos los colores fuesen más nítidos, demasiado nítidos para mí. La cabeza me daba vueltas, como si estuviese en un sueño. Estaba confusa por lo diferente que era todo.

Después vino la rutina. Rutina a la que yo había logrado engañar... no duró ni media hora esa sensación de que al fin hacías cosas distintas, las cosas que de verdad querías hacer.
Al volver a casa, cuando el polvo voló de mi mente (como si hasta entonces hubiese tenido la vista embarrada) volvieron las mismas costumbres, las mismas palabras, las mismas aptitudes... lo mismo.

No creo necesario añadir, que junto a la rutina (ya demasiado mencionada en esta entrada) volvieron los sueños, que hasta ese momento, habían quedado tras los ojos embarrados.

Ahora vuelta a comenzar. Vuelta a hacer lo que me haga feliz, porque ya me he hartado de no pensar en mi ni de vez en cuando , porque ya lloré bastante, ya sufrí las lágrimas escondidas durante demasiado tiempo.

Ahora... a ser feliz porque me da la gana.

La emperatriz de los sueños

P.D: Ani guapa, don´t worry be happy... aunque ahora parezca complicado, a mi me tienes ahí,(¿Entendido?) hay que seguir con la vida, con las mismas ganas de siempre y una sonrisa de oreja a oreja. Que la tristeza no te consuma, ¿ok?. Te quiero listilla ;P