Mostrando entradas con la etiqueta tu y yo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tu y yo. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de octubre de 2010

No sé no sé... jajajaja


Últimamente no me paso demasiado por aquí; no es que no lo visite, tengo tendencia casi psicópata respecto a visitar mi blog, pero no tengo la "fuerza" para teclear aquí y ordenar un poco mi cabeza, otro poco mi vida y un tanto más mis recuerdos.

De todos modos, no sé si lo echo de menos. Creo que de no ser así no estaría aquí, pero es que no quiero pensar. De verdad que no...

Mi vida a pasado, esta última semana, como un tren que pasa por la estación de un pequeño pueblo en el centro de América del Sur, raudo y veloz, a destiempo y muy de vez en cuando.
No sé lo que he vivido este tiempo, porque no me he quedado con nada.

He pasado celos, angustia, paz... no sé no sé... no puedo pensar, y no quiero hacerlo.

He descubierto a mis amigos, en las buenas y en las malas, he conocido a nueva gente... no sé, es muy complicado. Con la edad todo se complica (que razón tienen mis padres).

Voy a ir por partes:

Tengo que comenzar, como siempre, dando las gracias (no me parece bien que algo tan importante se quede atrás del todo) . Sobre todo a ti, que siempre me escuchas, me animas y me aguantas, más aún, cuando soy insoportable o me pongo taquicárdica perdida.
Cuando suelto un montón de sandeces y no consigo pensar. Cuando no pienso, no existo; si no existo, a saber qué hago. Tú eso lo entiendes, entiendes que no soy perfecta (ni me aproximo a serlo) pero que me gusta ser tal cual soy, y a ti también te gusta; si no no estarías siempre ahí. En definitiva quiero agradecerte mucho y poco, todo, y en un espacio reducido no sé puede, ahora bien, como decía: En definitiva, gracias. Por estar ahí y soportarme tal y como soy, con virtudes y defectos (que tengo muchísimos), por ayudarme en la medida de lo posible y dejar que te ayude, por serenarme, tranquilizarme y aguardar siempre que es necesario, por todo eso y porque no te gusta la menestra de verduras (es broma :D) .

Para continuar, tengo que pensar en mi familia. Sé que parece que en ocasiones, los tengo en un segundo plano; ni mucho menos, pero tengo tantísimas cosas en la cabeza (proporcionables a la cantidad de aire que tengo dentro de ésta) que las cosas dejan de tener orden lógico y están. Simplemente eso, están, así como postradas, permanecen mucho tiempo, demasiado...
Quiero hacerles entender de alguna forma, lo mucho que me importan. Que entiendan que, parezca lo que parezca siempre van a ser lo más importante, junto a muchas otras cosas igual de vitales para mí. Son parte de mi, así sin más (lo digo como si fuese poca cosa... esta juventud de hoy en día! jajajja)

Quiero recordar, que hoy puedo decir que tengo un nuevo amigo. No sé cuán importante llegará a ser, pero desde luego, todo a comenzado de maravilla.

También quiero olvidar. Porque él no me importa, y después de todo, siempre está ahí presente, que cuando logro olvidarle aparece, que cuando no se aleja... A ti te digo : ¿qué existes, solo por hacer que yo no exista?. Ojalá pudiese odiarte, pero no puedo. No puedo, porque no me importas lo suficiente, y aún así, porque no te odio sé que me importas algo. Que injusto.

Y por último tú. A ti no hace falta que te nombre, que te recuerde, que te piense... porque a cada palabra que digo sale tu nombre, porque tú eres cada palabras, tú lo eres todo; todo y nada, porque eres aire, eres vital. No hace falta que te recuerde, porque aunque no lo haga, mi conciencia te tiene presente, sueño contigo, porque eres tú; aún sin saber quién eres, eres tú, con eso me vale. No hace falta que te piense, porque incluso sin pensarte estás presente en la distancia; no hace falta pensarte, porque incluso cuando no pienso en nada, tú lates dentro de mí. En algún lugar...

Tantas cosas, tan poco tiempo... tanto bueno, tanto malo... Pero así es el vivir y así es como quiero vivir yo, con mucho y poco, con lo bueno y con lo malo. Quiero vivir así, porque si no tuviese un equilibrio, mi balanza se caería de lado y queridos soñadores, por lo menos a mi, no me gusta vivir cabeza abajo ;P

La emperatriz de los sueños

lunes, 11 de octubre de 2010

...


Lo echo de menos...

Verte componer con tu guitarra en las manos, acariciar las cuerdas con los dedos y sentir que te meces mientras tarareas a saber qué versos.
Verte sonreír y anotar en tu memoria un sin fin de frases que acabarán por ser una canción.
Echo de menos...

Cuando te tiras en el suelo y agarras tu rostro. Después gritas y pataleas; te serenas...
Cuando me miras y me lo dices todo, con ése fulgor tuyo, con ése resplandor en tus dos ojos claros.

Echo de menos...

Cuando me posees, cuando me tientas, cuando juegas conmigo. Cuando me acurrucas, me consuelas y me ríes los chistes...

Echo de menos...
Todas esas veces en las que has hecho mis ojos brillar, porque te quiero. Así de simple, así de cierto.

Echo de menos...

El soñar contigo; pues es mediante mis sueños como estoy junto a ti.

Y lo echo de menos...

Te echo de menos...

Porque aunque no estés, estarás y esa promesa la anhelo yo con ansía. Y aún así, después de todo, yo seguiré soñando. Y discúlpame si mientras tanto entremezclo mi vida y mis sueños, si me enamoro otras tantas veces.
No importa, porque llegará el día, en el que lo ansiado se cumpla, y ya, no pueda echar de menos estar contigo :)

La emperatriz de los sueños

viernes, 24 de septiembre de 2010

amistad, mundos paralelos y soledad a media noche :)


A veces te sientes impotente cuando no sabes a donde ir o que hacer. Cuando lo que haces, lo haces mal, cuando incluso lo que llegas a pensar es absurdo, inútil e incoherente. Entonces te das cuenta de que poco a poco vas creciendo y que ya has dejado la tierna infancia atrás.

En ocasiones siento que la única manera de solucionar todos esos problemas, conflictos o quebraderos de cabeza es haciéndolo yo sola, sin ayuda de uno u otro, porqué a fin de cuentas, no siempre puede haber alguien ahí y las cosas, propias y personales, es mejor solucionarlas la propia persona personalmente.

Ahora mismo no sé qué pensar. Me cuesta sobre todo, porque yo no soy así; yo siempre tengo las ideas claras, siempre sé dónde ir, con quién y porqué (me he esforzado mucho en entenderme, en comprender a los demás y en elegir lo que me gusta), pero ahora, no sé que es lo que siento, lo que tengo a mano y que no; no sé si seguir adelante o ir hacia atrás (se dice que retroceder es un error, pero ¿rectificar no es de sabios?, pues eso).

Creo que tengo tanto en lo que pensar, tanto para preocuparme de mi misma que he empezado a actuar como la multitud y olvidarme del resto.Supongo que a vece es inevitable.

Pronto es el cumpleaños de mi más querida amiga. "Mi muy mejor amiga", como diría Forest Gump, y la quiero tanto... que he llegado a olvidar incluso su cumpleaños.
Estoy en un atolladero, así de fácil (y mira que me cuesta admitirlo...).

Creo que ya sé que voy a regalarle, supongo que iré mañana e intentaré hacerla feliz feliz feliz (como es debido).
Nuestra amistad es muy sencilla (tal vez por eso funcione tan bien), ella habla de lo suyo, yo de lo mío (aunque no abro mis más trabajados pensamientos, es algo que a excepción de estas líneas y alguna que otra conversación, prefiero guardar para mí :D), no hay consejos, solo bofetadas cuando empezamos a balbucear, a decir cosas sin sentido, a llorar como enanas y decir "no me quiere...". Todo lo solucionamos pasándolo bien sin penas (aunque estemos hundidas) cuando estamos juntas, todo va mejor, como si por momentos se disipasen los males. El poder de la amistad, supongo.
Ella me abraza cuando lo necesito, llora cuando lloro (o me pega un tortazo, que es lo que me saca una sonrisa), ella me quiere tal cual, con defectos y sin miramientos. Yo la abrazo cuando lo necesita, lloro cuando llora (o le pego un tortazo que es lo que le saca una sonrisa), la quiero tal cual, con defectos y sin miramientos.
Así de sencillo, ella y yo porqué así es como nos sentimos (no importa que la gente piense que somos unas bestias, que a veces lo somos, importa la fuerza del querer :D y yo la quiero con locura).

Por eso este domingo voy a ser feliz (lo sé de antemano) y ella lo será también.

Ya me he cansado de pensar en cosas que no tienen solución, y si la tienen ya vendrán las soluciones por su propio pie. Me he cansado de estar en otro planeta. Hoy con ella y mañana también.
Con ella, con mis demás amigos, con mi familia, con mis libros, con mis sueños y conmigo misma :)

La emperatriz de los sueños

domingo, 22 de agosto de 2010

Mis seis ángeles


A ti, que hiciste de mí fuerza, llanto, risa, dolor, angustia, reflexión... amistad:

Esta es probablemente la primera carta que escribo, la más sencilla y compleja, la primera aunque no la última.

No sé que decirte, si todo está dicho. Decirte que te quiero, sería en cualquiera de los casos demasiado poco, demasiado frío, demasiado impropio. Sin embargo, no sé como expresar, que cada día, cada hora, cada segundo... Siempre, nuestro tiempo se hace infinito, liviano.

Las risas son fáciles, la realidad incluso es sencilla a tu lado; contigo no me cansa caminar, no me cansa decir lo que pienso, lo que siento, a quien admiro, en que creo... contigo todo fluye.

Contigo, siempre hay felicidad, incluso cuando lloro, cuando lloras, cuando lloramos... estar unid@s hace de nuestra amistad un regalo humilde y valioso, un tesoro el cual preciar.

Cuando andamos por las calles, dejando sorprendido a más de uno, preguntándose: "¿De donde han salido?", cuando nos volvemos loc@s sin parar de sonreír, cuando nos paran para preguntarnos:"¿estaís bien?"

Cuando bailo, cuando río, cuando hago chistes malos, cuando lloro, cuando me siento sola, cuando solo tengo ganas de salir huyendo, cuando hay problemas, cuando no los hay... siempre estás tu ahí, bailando, riendo, escuchando, consolando, acompañando, dándome la mano, solucionando, creando...

Siempre, en nuestro tiempo eterno, amig@ estamos junt@s, te quiero, (¿ves? esas dos palabras suenan vacías), como expresarlo... ya se!

Tú y yo

Gracias por ser quien eres.

Gracias a mis seis ángeles :)

La emperatriz de los sueños