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lunes, 2 de agosto de 2010

A veces...


A veces vale con una decisión acertada o equivocada para cambiar las cosas.
Otras veces, da igual lo que ocurra, las cosas no cambian. Hay veces en que las cosas son tan fuertes e importantes, que un error u otro no no hace cambiar el transcurso de las cosas, no importa los palos que des o recibas, importa que sea superable.

No puedes echar por la borda, lo que poco a poco has construido por un mal día, un error o un mal entendido.
A veces simplemente las cosas son cuestión de creer en ellas.

Las cosas que no se ven son las que más se sienten,al menos eso es lo que la experiencia me dice .

El sentimiento más fuerte que puede experimentarse es el del amor.

Quiero a mis amigos, con una fuerza y voluntad que ni ellos mismos podrían imaginar, los quiero en lo bueno y en lo malo, con los pros y contras de quererles.
Quiero a mi familia, con la voluntad férrea de una niña que necesita ése amor, con la ilusión y esperanza que me unen a él, mi amor verdadero, con la misma fuerza, confianza y lealtad. Los amo.
Y después está él.
El sentimiento más fuerte de todos ellos, no porque sea más importante, si no por el hecho de que amarle no sea algo sustancial, que me base en ésa insustancialidad para amarle. Lo amo y no puedo evitar sentir, que en alguna parte, sea donde sea está él.

No importa que ocurra, a veces simplemente para que las cosas funcionen hace falta fe.
Tiempo al tiempo...

La emperatriz de los sueños

domingo, 1 de agosto de 2010

La Noche


Podría pasarme las horas mirando por la ventana, observar atenta y callada, tranquila, como se cierne la noche, mi noche.
Es entonces cuando de veras existe la libertad, cuando los sueños vuelan y se enredan entre el pelo, entre las horas, entre otros sueños.
La luna parece observarme, parece que en silenciosos murmullos me dice quien soy.
Me encanta mirar las estrellas, intentar encontrar todas esas constelaciones de las que todos parecen entender, pero no las encuentro, para que engañarme, todas las estrellas parecen las mismas, millones de almas en el cielo engañándome y diciendo: "soy yo, la osa mayor", "no,no soy yo, fíjate en mí"...

Todas me llaman, todas me gritan que me una a la comunidad nocturna, que yo también deje escapar mis sueños, todos me imploran que me libere, cada noche, cada día...

Todas me dicen, luna, estrellas, constelaciones... todas ellas me hablan y me cuentan historias, me explican que yo también, formo parte de ése cielo nocturno, de ésos sueños que marchan, de esas libertades...
Yo también...

La emperatriz de los sueños

martes, 27 de julio de 2010

Palabras huecas y yo




Estoy leyendo un libro. Es algo más que un libro, no me salen las palabras. Ese libro es sueños.

Me hace pensar si en el fondo mi sueño es real o ficticio, si es un jardín sin flores o un jardín artificial, quizá no sea ni un jardín. Mi vida es sueña, él es mi vida, yo vivo por y para él, él es mi sueño.

Sin embargo nadie comprende nada. No sé si es que yo no me explico, que nadie me escucha o que simplemente no soy nadie, no soy lo suficientemente importante para saber explicarme y para ser escuchada.

Mis padres no me conocen y eso me da miedo, muchísimo miedo. Lo extraño es que acabo de darme cuenta, de que temo a cosas tan inverosímiles cómo ésa.
Ellos no entienden, porque yo no hablo. Cuando hablo no soy yo, no soy mis sentimientos, soy mis palabras y mis palabras no dicen lo que mis sentimientos plasman, en absoluto, más bien al contrario, mis palabras lo enturbian todo, lo lían, lo estropean, mis palabras no lidian con mis ideas.

Mis palabras son huecas, carentes de mí, porque nadie es capaz de escucharme mientras me miran a los ojos. La gente, la gente importante para mí, no es capaz de mirarme y preguntarme, ¿porqué?, simplemente se conforman diciéndose "no sabes nada".

Pero en el fondo, yo no soy un sin fin de comentarios absurdos sobre temas banales cómo la decadencia del sentido en los adolescentes, yo soy más de lo que mis palabras dicen, yo soy lo que escribo aquí. Porque yo soy la emperatriz de los sueños

La emperatriz de los sueños